Me gustaría saber cuál es, en su opinión, la mejor dieta después del verano. ¿Nos podría dar unas pautas generales para elaborar un menú semanal? (Isa)
La mejor alimentación después del verano es recuperar la alimentación normal que deberíamos hacer todo el año y durante la época estival se ha visto alterada por las circunstancias de más salidas, encuentros con los amigos... Lo primero que tenemos que tener claro es que no debemos obsesionarnos con hacer una dieta rápida con la que perder los 2 ó 3 kilos que hemos cogido. Un desayuno adecuado para perder peso podría ser un vaso de leche desnatada con café o té, sin azúcar, y una tostada de tomate con una mínima cantidad de aceite. A media mañana, lo mejor sería tomar una pieza de fruta y es importante comer algo a estas horas para que no lleguemos con mucha ansiedad a la hora de la comida. La comida del mediodía es muy sencilla. El primer plato debe ser siempre una ensalada. Recomiendo a todos los que vienen a la consulta que no pongan un plato en el centro de la mesa, sino que debe ser individual y abundante. Es importante hablar del concepto de ensalada. Entendemos por ensalada la combinación de verduras y hortalizas y podemos mezclar todas las que queramos (pepino, tomate, lechuga, zanahoria, espárragos...). También podemos ponerle vinagre, sal y limón, si nos gusta y, además, una cucharada de aceite de oliva virgen a cada una de las ensaladas. No debemos poner más de una cucharada de aceite para no aumentar en exceso el número de calorías. A la ensalada no debemos añadirle ni atún, ni huevo, ni pollo, ni queso... Es decir, solo verduras y hortalizas... De segundo plato lo ideal es un guiso. tres días legumbres (lentejas, garbanzos y habichuelas hechas de distintas formas), otro día pasta, otro arroz y los dos restantes dos guisos distintos como podrían ser un asado de pollo o de pescado, un guiso de patatas y pescado, etc. Para perder peso, el plato de esta comida debe ser la mitad de un plato normal. Es decir, que tomaremos el doble de ensalada de lo habitual y la mitad del guiso. En esta comida podemos tomar un pequeño trozo de pan para acompañar y de postre una pieza de fruta (una tajada de melón, sandía, dos ciruelas, etc.) A media tarde podríamos tomar dos yogures desnatados edulcorados, con lo que ya estamos tomando medio litro de leche al día o su equivalente. A la hora de la cena, de entrada tomaríamos verdura (en forma de hervido, gazpacho, ensalada, verduras a la plancha...) y de segundo alternaríamos. Un día carne a la plancha, pescado a la plancha, o tortilla francesa, o dos lonchas de jamón serrano, una tarrina de queso fresco, un poco de pan y una fruta. Junto con este plan de alimentación es muy importante hacer ejercicio, al menos andar una hora al día.